Según explicó la Superintendencia de Industria y Comercio(SIC), con la nueva decisión "la SIC exige el cumplimiento de los compromisos ofrecidos, de acuerdo con los cuales corresponde a las redes, y no a los bancos, la definición de las tarifas interbancarias de intercambio y ordena a los bancos suspender la determinación de las mismas".
En correspondencia a la decisión, la entidad también hace efectivas las pólizas constituidas por las redes y las entidades financieras, las cuales podrían ser del orden de los 15.000 millones de pesos, aunque la SIC explicó que la decisión no se encuentra en firme ya que los afectados tienen derecho a tramitar un recurso de reposición.
El fallo en contra del sector financiero que dio a conocer la SIC, se hace pública tras una consulta al Consejo de Estado en la que quedó claro que la competencia para investigar a las redes es de la Superindustria y no de la Superintendencia Financiera.
La presidenta de Asobancaria, María Mercedes Cuéllar, dijo que no puede hacer comentarios, pues hasta la tarde de ayer no tenía la resolución del organismo de control.
Sin embargo, considera que las dudas con respecto a quién debe fijar la tarifa interbancaria de intercambio aún no se han despejado, pues los bancos han hecho algunas propuestas al respecto frente a las que aún no han recibido respuesta.
Entre las sugerencias de los establecimientos está la de fijar dicha tarifa a través de un sistema de subasta que se realizaría en la Bolsa de Valores de Colombia.
La idea, presentada hace más de un año, busca definir las comisiones de forma más transparente.
El comercio opina
Alejandro Giraldo, director jurídico de la Federación Nacional de Comerciantes, se declaró satisfecho por la decisión de la SIC, tras explicar que así queda claro que los bancos deben cobrar solo lo que corresponde al comercio, ratificando lo que se dispuso en el 2005.
Para Fenalco, en el caso de las tarjetas débito, los bancos deben cobrar a los comerciantes por el riesgo de transacción, mientras que en las de crédito influyen tres variables: los costos de transacción, el riesgo de fraude y un costo que tiene que ver con la financiación que dan los bancos a personas.