Ese es el mayor cupo de liquidez que la Nación inyectará a la economía por vencimiento de sus títulos de deuda interna este año y sobre el cual el Banco de la República ya anunció que activará el mecanismo de contracción de depósitos remunerados no constitutivos de encaje.
Con ese sistema de intervención, el Emisor aspira a que los inversionistas que reciban los pagos de la Nación por los TES vencidos le lleven esos recursos a cambio de un rendimiento determinado.
Para tal efecto, el banco central abrirá subastas a 7, 14, 30, 60 y 90 días.
El Emisor informó, además, que los montos de las pujas se definirán de tal manera que los tipos de interés de corto plazo del mercado se mantengan en línea con sus tasas de intervención.
Según el mismo Banrepública, las tarifas se anunciarán en la convocatoria de la subasta.
De todas maneras, la tasa de referencia para los depósitos remunerados no constitutivos de encaje es la mínima de expansión vigente del Emisor de 10 por ciento efectivo anual.
De acuerdo con el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, del giro previsto, se realizarán renovaciones con entidades del sector público por cerca de 1 billón de pesos.
Los próximos vencimientos de TES se cumplirán el próximo año. En el mes mayo se pagarán unos ocho billones de pesos y en julio, otros siete billones, según estimativos de operadores del mercado.
Por ahora, el valor nominal de los Títulos de Tesorería que pagará el Ministerio de Hacienda será de 5,7 billones de pesos.
A esta operación hay que agregarle el costo del cupón (intereses) de un 15 por ciento para un total de 6,6 billones.
Contracción
El Emisor quiere con el mecanismo de contracción monetaria, intentar frenar la demanda en la economía para evitar que la inflación siga en aumento y controlar las expectativas de los agentes económicos. Las medidas de liquidez se suman a las subidas de tasas de interés que el Banco ha venido adoptando durante los últimos dos años.