Y así se lo dirán al bloque comunitario. Era previsible que no lograran una posición conjunta en propiedad intelectual y comercio y desarrollo sostenible para presentársela a la Unión Europea (UE) dentro de las negociaciones del Acuerdo de Asociación (AA) entre los dos bloques.
Colombia y Perú, de un lado, y Bolivia y Ecuador, de otro, mantienen puntos de vista diferentes sobre la velocidad y condiciones en temas como el desmonte de aranceles, la inclusión de un capítulo sobre propiedad intelectual y comercio y desarrollo sostenible.
La Unión Europea, con su grupo de 27 países, condicionó la negociación del acuerdo a que se haga de bloque a bloque.
Sin embargo los cuatro miembros de la Comunidad Andina de Naciones no han podido diseñar una propuesta común, lo que enredó la tercera ronda de negociación realizada en Quito en abril.
Los andinos adquirieron el compromiso de redactar una propuesta única en los temas mencionados para antes de la cuarta ronda prevista para julio en territorio europeo, pero fue suspendida ante la falta de acuerdo en la CAN.
Dadas las diferencias entre los andinos, la negociación en bloque, simplemente, no era viable, como lo señaló en su momento el jefe del equipo negociador de Colombia, en el punto comercial, Ricardo Duarte.
No obstante, los andinos insistieron en la posibilidad de llegar a un acuerdo en las materias señaladas al tiempo que la UE les dio plazo hasta el viernes pasado para alcanzarlo.
"Hasta el jueves teníamos la esperanza de poder marchar en bloque, pero ahora somos conscientes de que no estamos en capacidad de cumplir ese compromiso", dijo el negociador colombiano con evidente tono de resignación.
El reto de los miembros de la CAN, agregó Duarte, es estudiar, analizar y diseñar los mecanismos que permitan que en la zona coexistan visiones y modelos económicos diferentes.
Es necesario iniciar el intercambio de ideas para ver cómo se logra ese objetivo, comentó el jefe negociador.
Ante las dificultades anotadas, la UE ya había anunciado a mediados de mayo la posibilidad de incluir flexibilidades que tuvieran en cuenta la realidad de cada país, pero siempre dentro del esquema de negociación bloque a bloque, descartando el planteamiento presentado por Colombia y Perú de unas conversaciones de tipo individual.
Ahora que los países andinos les comuniquen que no pudieron ponerse de acuerdo en propiedad intelectual y comercio y desarrollo sostenible, los europeos tienen la última palabra.
JORGE CORREA C.
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS