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La medida fue destacada, este viernes en la asamblea de la Andi, por el Banco de la República como una primera señal de que el incremento de sus tasas de interés es una decisión correcta.
Durante su intervención en la asamblea anual de la Asociación Nacional de Empresarios (Andi), el gerente del Emisor, José Darío Uribe, fue enfático al defender las razones por las que el banco central ha seguido subiendo las tasas de intervención -que hoy están en 10 por ciento- e insistió en que estas son medidas que persiguen el bien general.
Efectivamente, tras conocerse el último incremento ordenado por el Emisor, que fue de 0,25 puntos porcentuales, la tasa de interés de los TES se ha reducido considerablemente. Por ejemplo, el papel que vence en julio del 2020 -referencia para la deuda pública- alcanzó una tasa del 13 por ciento, la más alta de su historia, pero luego bajó y ayer quedó en 11,91.
Relación TES-inflación
Según Uribe, el descenso en las tasas de los títulos de tesorería muestran que los agentes financieros acogieron con credibilidad las medidas del Emisor, pese a las críticas del Gobierno y el empresariado.
El funcionario explicó que una reducción de las tasas de los TES indica que el país confía en tener controlada la inflación en el futuro, "aunque (eso) dependerá de las medidas fiscales y de lo que ocurra con la economía externa".
Cuando bajan las tasas de los TES, explicó Uribe, se beneficia el Gobierno, pues su deuda interna le cuesta menos, al tiempo que se impactan positivamente los créditos de vivienda, que usan las tasas de estos títulos de largo plazo como referencia.
El gerente del Emisor reiteró que la respuesta apropiada de cualquier banco central ante un incremento persistente pero temporal en los precios de alimentos y combustibles es mantener una política monetaria que desaliente un contagio de esos precios al resto de la economía y a las decisiones salariales.
El ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, afirmó que el Gobierno va bien en colocación de TES, pues de los 22 billones de pesos que requería conseguir por esta vía en el 2008 ya tiene asegurado el 95 por ciento.
Bajar tasas de interés sería inconveniente para los colombianos, señaló el Emisor
"En especial para los más pobres y vulnerables de la población", agregó José Darío Uribe, Gerente General del Banco de la República, este viernes, en la asamblea general de la Andi.
El ejecutivo afirmó que una disminución de las tasas de interés ahora enviaría una señal de despreocupación por la inflación y aceleraría la transmisión de los precios de los alimentos y combustibles a los demás precios de la economía.
"Al final, esa política produciría un resultado altamente costoso para los colombianos, con un incremento de la inflación y sin ganancias permanentes en términos de actividad económica", recalcó Uribe.
En su intervención en la Asamblea General Ordinaria de la ANDI, el Gerente General enfatizó que "la lección de los últimos 50 años es que, cuando la inflación echa raíces, el costo de controlarla en el futuro se refleja en un período prolongado de bajo crecimiento y alto desempleo".
El Gerente afirmó que los aumentos de los precios de los alimentos y los combustibles no solo han afectado la inflación, sino también han tenido un fuerte impacto sobre la producción. "Los precios suben dejando menos recursos para ser gastados en otros bienes y servicios", dijo.
"Esto ha afectado la demanda y la producción de algunos productos, especialmente los industriales y los servicios. La disminución en la demanda por este motivo ha generado una reducción en el consumo de las familias, superior a la que se produce por el encarecimiento del crédito", sostuvo.
Uribe anunció que los precios de las materias primas nacionales e importadas han aumentado fuertemente, no solo los de origen agrícola y petrolero, sino también los de los metales. "Muchas de estas materias primas tienen un impacto fuerte en los costos de producción de algunos sectores productivos. Las presiones de costos de las empresas implican recortes en sus márgenes de ganancia y desestimulan la producción".
Por último, el Gerente resaltó que la respuesta apropiada de los bancos centrales frente a un incremento persistente pero temporal en los precios de los alimentos y los combustibles es mantener una política monetaria que desaliente el contagio de esos precios al resto de precios y expectativas.
"De esa manera, se evita que un fenómeno que ahora tiene un componente externo y localizado se convierta en una inflación generalizada e interna", concluyó.
Gobierno y empresarios piden no aumentar tasas de interés
El Minhacienda, Oscar Iván Zuluaga, dijo que las medidas del Emisor permitieron anticipar ciertos riesgos externos, como el hecho de que los colombianos tuvieran cuidado a la hora de endeudarse.
"La preocupación de los industriales y del gobierno radica en que en la coyuntura actual hay que darle mayor atención al crecimiento, y el incremento en las tasas de interés afecta esas expectativas", señaló el ministro de Hacienda, Oscar Iván Zuluaga.
Inflación no se ataca con tasas de interés, señaló Minagricultura
Por su parte. el ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, reiteró que la política del Banco de la República de ahogar las expectativas de inflación por esa vía no es un problema de demanda.
El funcionario agregó, en la asamblea, que si bien el aumento del costo del dinero puede bajar inflación, resulta marginal y causa efectos graves sobre la demanda.
En su opinión, el verdadero problema de los alimentos es el aumento de los precios de insumos derivados del petróleo como agroquímicos y el alza de fletes por los combustibles. En el caso de los fertilizantes para producir alimentos se usa urea que es un derivado del crudo.
También sostiene que una tonelada de maíz importada de Estados Unidos puesta en Colombia vale 470 dólares, monto del cual el 30 por ciento lo representan el costo de los abonos y el flete internacional.
Según Arias, el remedio de combatir la inflación puede ser peor que la enfermedad porque pueden no caer los precios y si afectar la demanda y el empleo.
Aun así considera que este año el sector agropecuario jalonará la economía porque en el primer trimestre creció cerca 3,8 ciento y casi al mismo nivel de la economía total (4,1 por ciento).
Además, por la demanda de alimentos en el mundo, el área sembrada crece 5 por ciento anual y este año podría ubicarse en cerca de 5 millones de hectáreas , un nivel similar al de los años 90 , cuando el sector agropecuario dejo de crecer por fenómenos como la violencia.
La cartera de crédito agropecuario está creciendo cerca de 18 por ciento este año.
El funcionario invitó a los cerca de mil empresarios que asisten a la Asamblea de la ANDI en Cartagena a invertir en el campo y en la producción de biocombustibles.
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