"Hemos pedido que, ¡por Dios!, lo releven. Es un ministro que ha improvisado mucho y nada le ha salido bien", dice Nemesio Castillo, presidente de la Asociación Colombiana de Camioneros (Acc).
El mismo gremio dice que Gallego -uno de los más importantes calculistas de América Latina- convirtió a Colombia en un país de peajes caros que no han solucionado el mal estado de las vías.
Pero las críticas no solo vienen de un sector que, como el de los camioneros, está en abierta confrontación por intereses particulares. Miguel Gómez Martínez, director ejecutivo de la Cámara de Comercio Colomboamericana -que agrupa a multinacionales como Nestlé y alguna petroleras- afirma que en la administración de Gallego el sector transportador se atrasó en más de 30 años y es el más débil de la economía.
Los derrumbes en las vías durante esta temporada invernal, no solo han taponado más de 60 puntos clave sino que, además, le han constado la vida a más de 20 colombianos.
"El balance del Gobierno en infraestructura es particularmente pobre. No han tenido tanto coraje para enfrentar problemas serios, le ha faltado visión y perspectiva", asegura Gómez.
Voces a favor
Pero no todos critican al Ministro, amante de los caballos de paso, de la meditación, de la oración y de la vida monástica.
Los gremios de la construcción y de la producción aplauden los avances en obras estratégicas, como el túnel de La Línea, la ampliación del aeropuerto Eldorado, el Plan 2.500 (la pavimentación de vías secundarias) y la aprobación de recursos para el plan de infraestructura vial nacional.
Jorge Mario Ángel, presidente del Comité Intergremial de Antioquia, también destaca que se concentró en poner en orden la contratación estatal, en crear sistemas masivos de transporte en la principales ciudades y en definir las grandes obras que necesita el país.
Aún así, hasta sus defensores opinan que es un muy buen planeador, pero un pésimo ejecutor.
"Realmente, no son muchas las grandes obras para mostrar durante sus seis años de administración -dice Jorge Mario Ángel-. No vemos que se han impulsado las grandes obras por concesión. En 6 años se ha desperdiciado una oportunidad única en la historia colombiana: tener dos periodos presidenciales seguidos con un ministro de obras durante ese lapso".
A pesar del rezago en obras, Norman Correa, de Acopi, dice que es mejor dejar que Gallego termine los dos años que le faltan porque resultaría peor acomodar un nuevo jefe de esa cartera: "Faltando tan poco tiempo, complicaría las cosas", sostiene.
Álvaro Villegas Moreno, de la Sociedad Antioqueña de Ingenieros, apoya esta propuesta y asegura que Uribe hace caso omiso cuando siente presiones hacia uno de sus ministros. "Creo que el estilo del Presidente no es hacer relevos cuando se lo pide un gremio", dijo.
Lo que llama la atención en esta encrucijada en la que está Gallego, donde hay fuertes detractores y defensores, es que gremios como la Cámara Colombiana de la Infraestructura, en cabeza de Juan Martín Caicedo, y la Andi, que preside Luis Carlos Villegas, otras veces severos críticos del Ministro, han preferido, esta vez, guardar sus dardos.
No sale bien librado en encuesta de Opinómetro
Andrés Uriel Gallego no quería ser Ministro de Transporte. Su intención, en el 2000, era convertirse en el Gobernador de Antioquia, pero la suerte no lo favoreció en las urnas.
Y esta semana, cuando su nombre se volvió a someter al escrutinio público, el paisa de Marinilla, de 58 años, y apegado a la camándula, volvió a salir derrotado.
En un sondeo realizado por Datexco-Opinómetro, los consultados lo señalan como el ministro al que el presidente Álvaro Uribe debe cambiar de inmediato, y a la hora de calificar su desempeño de 1 a 5, le dan la nota más baja: 2,95.
Y es que la coyuntura tampoco lo favorece. Durante toda esta semana, el gremio de los camioneros le ha echado la culpa del paro de ese sector que ya completa 11 días y que, entre otros productos, encareció la papa y la cebolla.