El funcionario agregó en la asamblea número 64 de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), que si bien el aumento del costo del dinero puede bajar inflación, resulta marginal y causa efectos graves sobre la demanda.
En su opinión, el verdadero problema de los alimentos es el aumento de los precios de insumos derivados del petróleo como agroquímicos y el alza de fletes por los combustibles.
En el caso de los fertilizantes para producir alimentos se usa urea que es un derivado del crudo.
También sostiene que una tonelada de maíz importada de Estados Unidos puesta en Colombia vale 470 dólares, monto del cual el 30 por ciento lo representan el costo de los abonos y el flete internacional.
Según Arias, el remedio de combatir la inflación puede ser peor que la enfermedad porque pueden no caer los precios y si afectar la demanda y el empleo.
Aun así considera que este año el sector agropecuario jalonará la economía porque en el primer trimestre creció cerca 3,8 ciento y casi al mismo nivel de la economía total (4,1 por ciento).
Además, por la demanda de alimentos en el mundo, el área sembrada crece 5 por ciento anual y este año podría ubicarse en cerca de 5 millones de hectáreas , un nivel similar al de los años 90 , cuando el sector agropecuario dejo de crecer por fenómenos como la violencia.
La cartera de crédito agropecuario está creciendo cerca de 18 por ciento este año.
Portafolio.com.co