Pérdidas de $217.086 millones registraron ahorros de pensiones obligatorias en primer semestre del año

Agosto 5 de 2008 -
Acumularon una rentabilidad negativa de 0,45%. Así mismo, los recursos destinados a cesantías se redujeron en $26.672 millones entre enero y junio de 2008, frente a igual lapso de 2007.

Este resultado era previsto por varios analistas, que advirtieron que tras los malos resultados que tuvieron los mercados en junio (los precios de las acciones bajaron  8 por ciento y los de los TES casi un uno por ciento) era factible que esto impactara a los fondos dado que en esos dos activos tienen invertido el 69 por ciento de los recursos que administran.

La coyuntura internacional, sumada a los temores de una desaceleración en Colombia mayor a la esperada y a una creciente inflación, han sido los principales factores que tienen deprimidos a los mercados de valores y con ellos a los fondos de pensiones.

Al presentar las cifras del primer semestre, Santiago Montenegro, presidente de Asofondos, insistió que este es un tema coyuntural que se debe a la situación de los mercados y que no solo ha afectado a los fondos colombianos, sino también a sus colegas de otros países.

De hecho dijo que si se comparan los fondos nacionales con los de Perú y España, se ve que acá la tormenta ha sido menos dañina.

En los doce meses terminados en junio, los rendimientos de las pensiones peruanas fueron de 0,72 por ciento y los de las españolas de -2,42 por ciento. Para el mismo período la rentabilidad de los fondos colombianos fue de 5,95 por ciento y solo fue superada por el 7,80 por ciento registrado en Chile.

Pese a que el dato anual de los fondos es superior al de varias naciones, también es cierto que es negativo en términos reales, dado que la inflación anual a junio estaba en 7,18 por ciento, es decir, que en términos reales los ahorros para pensiones obligatorias perdieron 1,23 por ciento de su valor.

Mirar el largo plazo

Montenegro también reiteró el mensaje que vienen dado los fondos desde comienzos de año y es que los recursos que se ahorran para pensiones y cesantías son para el largo plazo y por ende no se pueden evaluar en periodos cortos como un mes, por eso señaló que lo más adecuado es ver los rendimientos en lapsos superiores a un año.

La Superfinanciera evalúa las rentabilidades de esta industria en períodos de tres años y según Asofondos esta fue de 10,54 por ciento entre junio del 2005 y el mismo mes del 2008.

Así mismo, Montenegro aclaró que en años anteriores, al igual que en el 2008 los fondos habían registrado rentabilidades negativas en algunos meses, pero al final en diciembre el resultado siempre ha sido positivo desde cuando comenzaron su operación. En promedio, cada año los fondos han rentado 14 por ciento.

Sin embargo, este no es un tema fácil de digerir para los 8,2 millones de afiliados a pensiones obligatorias, ni los 4,5 millones que cotizan para cesantías, pues cuando reciban su extracto del primer semestre notarán que pese a que este dinero se los descuentan cada mes de su sueldo, el ahorro que están acumulando se redujo o en el mejor de los casos se mantuvo sin cambios.

Tanto Asofondos, como el Gobierno y los analistas insisten en que para quienes están ahorrando (en lo que se conoce como la etapa de acumulación) estos malos resultados no implican daños, pues tienen aún mucho tiempo para recuperarse. Las víctimas son aquellas personas que en este mes se están pensionando o aquellos que van a retirar sus cesantías, pues al hacer esto vuelven realidad unas pérdidas, que por ahora solo son contables.

El ahorro en los fondos de pensiones y cesantías funciona de manera similar a las inversiones que se hacen en acciones, pues por ejemplo, quienes compran un título a 100 pesos, se asustan cuando este cae a 50 y salen a vender, así asumen toda la pérdida.

Pero si esperan es muy factible que la acción se recupere y llegue a 150 pesos, momento que es más adecuado para vender. Sin embargo, es un hecho que hay muchas personas que no se pueden dar el lujo de esperar y necesariamente tienen que usar su ahorro, ya sea porque se pensionan o porque tienen sus cesantías comprometidas.

Cesantías se usarían para créditos hipotecarios

Pese a que bajo la coyuntura actual sacar las cesantías es muy mal negocio -pues no solo se corre el riesgo de malgastar un ahorro que sirve para afrontar el desempleo, sino que además se asumen las pérdidas que registran los fondos a primer semestre-, las estimaciones oficiales indican que a final de este año 80 por ciento del dinero que fue consignado el pasado 14 de febrero habrá sido retirado.

Ante esta situación, que se presenta todos los años porque muchos trabajadores consideran sus cesantías como un salario adicional que tienen derecho a gastar, en la reforma financiera que se tramita en el Congreso se planea incluir una propuesta para que los recursos de las cesantías se puedan pignorar para la consecución de créditos de vivienda y educativos.

Esto ya lo pueden hacer quienes son afiliados al Fondo Nacional de Ahorro, que además de administrar sus cesantías también les da crédito, y lo que se buscaría con la reforma es que este tipo de créditos basados en cesantías también los puedan ofrecer otros establecimientos financieros.

El presidente de Asofondos, Santiago Montenegro, explicó que esta idea se basó en que el retiro de cesantías es una realidad que ha sido muy difícil de cambiar y tal vez con esta propuesta se evite el mal uso de esos recursos, pues aunque solo está permitido sacarlos para vivienda y educación, muchas personas las retiran para consumo.

Así mismo, la reforma también plantea cambios en el régimen de inversión de las cesantías, pues se aspira que al igual que con los fondos de pensiones, se creen dos alternativas para los afiliados: un portafolio de largo plazo y otro de corto plazo. En el primero, que sería más rentable porque podría invertir en más alternativas, sería para quienes no tienen planeado sacar las cesantías. El portafolio de corto plazo tendría unas inversiones más limitadas (principalmente renta fija) para poder vender y no incurrir en pérdidas, dado que su público objetivo son quienes retiran sus cesantías todos los años.

En el caso de las pensiones se plantean tres alternativas de portafolio: agresivo, conservador y moderado, los cuales dependen de la edad y del nivel de riesgo que esté dispuesto a asumir el afiliado.

POR QUÉ LAS ADMINISTRADORAS NO PIERDEN

Uno de los temas más difíciles de procesar tras los anuncios de pérdidas de los fondos de pensiones y de cesantías es el hecho de que mientras el dinero de sus afiliados renta de forma negativa, las administradoras registran un constante crecimiento de sus ganancias. Entre enero y mayo, las Administradoras de Fondos de Pensiones y Cesantías (AFP) ganaron 107.440 millones de pesos, 30 por ciento más que un año atrás. Esto porque mientras los resultados de los fondos que administran dependen de cómo les vaya a los mercados, los ingresos de las AFP son constantes, pues se derivan de un porcentaje fijo de los aportes que hacen sus afiliados y entre más afiliados tengan, más ingresos reciban (este año han entrado 50.000 cotizantes mensuales a pensiones).

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