Su renuncia debía ser puesta a consideración del propio presidente Álvaro Uribe, pero un respaldo a las gestiones del directivo conllevó a que la decisión se orientara por sugerirle la continuidad al frente del Instituto antes que optar por una dimisión.
Una de las situaciones más recientes que Soto ha estado resolviendo tiene que ver con la emergencia vial registrada en el kilómetro 48 de la carretera Bogotá-Villavicencio. Junto con el concesionario Coviandes, el Inco ha dispuesto de geólogos, geotecnistas e ingenieros para realizar trabajos de sísmica con el fin de elaborar obras de estabilización en las zonas afectadas.