Gobierno desistió de propuesta de pacto para controlar precios de alimentos

Junio 25 de 2008 -
Luego de una reunión de más de seis horas con el consejo gremial y las centrales obreras, el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, admitió la posibilidad de recortar el gasto público este año.

Sobre el pacto de precios, Zuluaga afirmó: "el remedio sería peor que la enfermedad. Cuando usted le fija el precio a un agricultor que a su vez enfrenta altos costos, termina no produciendo porque nadie va a producir a pérdida. Lo ideal es expandir la oferta agropecuaria", aseguró en una rueda de prensa pasadas las 11 p.m.

El ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, admitió que la medida sería contraproducente. 

Medidas económicas

Zuluaga anunció tres medidas para tratar de solucionar la crisis generada por la revaluación del peso.

En primer lugar, señaló que el presidente Uribe le solicitó evaluar un recorte presupuestal para este año.

Como segundo paso, anunció que se fortalecerá la lucha contra el contrabando haciendo énfasis en las denuncias de sobrefacturación de exportaciones, especialmente a Venezuela.

En tercer lugar, reiteró la necesidad de acudir a los Cert (Certificados de Ahorro Tributario) laborales, un mecanismo con el cual se pretende subsidiar a los sectores exportadores en el pago de los impuestos parafiscales.

El funcionario también destacó la importancia de conformar una comisión integrada por el Gobierno, el consejo gremial y las centrales obreras para determinar en cuáles sectores sociales y de infraestructura se podría recortar el gasto público, como una medida para bajar la presión inflacionaria. El objetivo es que cualquier decisión que se tome se refleje en el segundo semestre de este año.

El presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas, destacó que en medio de un escenario con problemas de revaluación y un rebrote inflacionario mundial, era importante complementar las medidas tomadas por el Banco de la República con medidas del Ejecutivo para recortar su gasto.

"Estos recortes los habíamos pedido hace algunos meses y deben ser interpretados por los mercados como la decisión clara de que no se permitirá una mayor revaluación", afirmó.

El representante de los industriales resaltó la importancia de atacar el problema de los precios mediante el aumento de la oferta.

"Es correcto el planteamiento, pero tiene que partir de la coordinación de los instrumentos que tiene el Gobierno, como los programas Agro Ingreso Seguro, Finagro y Fedecafé, entre otros, para que los resultados en los cultivos de ciclo corto se puedan ver reflejados en mayor oferta", concluyó.

Los productores del agro habían señalado que la idea del Gobierno de controlar los precios no era viable.

Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), consideró que esto, en vez de favorecer a las familias colombianas, generaría un mercado negro con consecuencias devastadoras para la economía.

"Un acuerdo de este tipo debe comprometer a todos los eslabones de la cadena, pues los productores no tienen control alguno sobre los precios de los insumos que demanda la producción agropecuaria, como los fertilizantes, los plaguicidas, entre otros.

De no ser así, perderían los productores", recalcó el dirigente.
Por su parte, Julio Roberto Gómez, secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), expuso en la reunión que el compromiso debe originarse desde el mismo Gobierno para que ejerza control sobre los precios de los servicios públicos, los combustibles y una baja a las tasas de interés, pues solo así se estimularía la inversión productiva del país.

"El problema va más allá de un acuerdo en torno a los alimentos y el Gobierno tiene que dar ejemplo y comprometerse con el país", dijo Gómez.

El sindicalista pidió al Gobierno mucho más dinero en subsidios para el sector agropecuario, que hoy suma 1,2 billones de pesos. Sin embargo no estimó una cifra que deba entregarse, pero consideró que se hace necesario en la medida en que todos los países han impulsado su economía agraria con subsidios.

El gremio ganadero, representado por José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, tampoco considera la efectividad de una medida de este tipo, pues sus representados se sienten marginados del crédito que se otorga en Colombia y no es justo pedirles sacrificios adicionales.

"De los 112 billones de pesos que se prestaron en el país en el 2007, apenas cuatro llegaron al sector pecuario. Esto ha puesto a los ganaderos a pedir plata prestada a otros, pero pagando intereses que casi llegan a la usura. Por esto se hace necesario irrigar más crédito para que haga más dinámica la oferta de bienes", concluyó Lafaurie.

Por último, el presidente de Fenavi, Jorge Enrique Bedoya, tampoco consideró viable la propuesta de un acuerdo de precios; la misma opinión la dio Eméramo López, presidente encargado de Fedepapa, el gremio de los paperos del país.

Los asistentes explicaron al Ejecutivo que accedían si primero se comprometía a reducir el gasto público, a lo que contestó que no era posible por el sostenimiento de la 'seguridad democrática', las obras de infraestructura y otros planes que se adelantan con el presupuesto de la Nación.

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