Esa investigación de la entidad bancaria solo incluye a los jóvenes de estrato medio y alto.
Las cifras del Dane muestran que en Colombia hay 12,5 millones de personas que tienen entre 15 y 30 años, es decir, el 29,26 por ciento de la población total y la mayoría de ellos no se encuentra bancarizada, es decir, no tienen relación alguna con la banca.
De hecho, las cifras más actualizadas sobre bancarización, que son de Asobancaria, indican que solo 12,8 millones de colombianos mayores de edad tienen algún servicio financiero.
No obstante, las entidades financieras saben que los jóvenes serán sus futuros clientes y, por eso, están diseñando productos para atender a este segmento que en un alto porcentaje no genera ingresos propios, sino que depende de sus padres, pero que al igual que muchos colombianos no se acercan a los bancos por los elevados costos de transacción y las cuotas de manejo.
"Lo que se busca es que los menores de 30 años comiencen a crear un historial financiero, pues ellos tienen un peso importante dentro de la población, más si se tiene en cuenta que, según las proyecciones demográficas, en el 2020 la población joven colombiana será proporcionalmente mayor que la europea", dice Jaquelina Kuscich, vicepresidente de innovación y desarrollo del Bbva.
Según el estudio, el 43,3 por ciento de las personas de estratos medios y altos de entre 18 y 24 años tiene cuenta de ahorro, este porcentaje crece si se miran los individuos con edades comprendidas entre 25 y 30 años. De ellos, el 54,3 por ciento cuenta con ese instrumento financiero.
Esto se explica porque en el primer grupo solo el 31 por ciento trabaja, mientras que en el segundo es el 63 por ciento.
Pese a que a esa edad son pocas las personas que piensan en la pensión, los fondos de pensiones voluntarias tienen más penetración entre los jóvenes, que los tradicionales Certificados de Depósito a Término (CDT).
Como el 86 por ciento de los menores de 25 es soltero, así como el 65 por ciento de los menores de 30, el dinero que manejan a través del sistema financiero lo usan para pagar actividades de diversión (bares, cine, concierto y gimnasio).
Igualmente, los que tienen crédito lo piden para comprar computador y para pagar los gastos universitarios.
Crece moda de la cuota fija
La tarjeta de crédito con cuota fija, es decir, aquella en la que los tarjetahabientes pagan la misma suma todos los meses para no afectar su flujo de ingresos, se está imponiendo en el país, especialmente para poder llegar a las personas de bajos ingresos.La idea es volver más fácil el manejo de la tarjeta, para que esta sea un gasto fijo y que no se les salga de las manos a sus tenedores. Varias entidades ya la ofrecen y el turno ahora es para el Bbva, que con esta estrategia quiere atender a los jóvenes.
La meta de la entidad es colocar 10.000 tarjetas de este tipo en el 2008, apostando a que la cartera promedio mensual sea de 200.000 pesos. Actualmente, la cartera promedio de las 6 millones de tarjetas crédito que hay en el país es de entre 400.000 y 500.000 pesos.