En esa reunión, la delegación colombiana se inclinó hacia la postura de Estados Unidos y Japón, frente a la iniciativa de más de 100 países en vías de desarrollo tendiente a permitir que sus naciones puedan producir medicinas para atender a su población.
Para Francisco Rossi, quien ha estado en las discusiones de la propuesta como representante de una alianza de ONG, "lo que Colombia busca es congraciarse con E.U. para lograr la firma del TLC".
El modelo actual de innovación de salud está marcado por el acuerdo sobre propiedad intelectual de la OMC que establece una patente de 20 años a los medicamentos.
Es decir que la empresa farmacéutica tiene el monopolio del producto y solo dos décadas después su fórmula se libera para poder producir medicamentos genéricos, mucho más baratos.