La feria más grande que organiza Corferias dentro de su programación anual, habla por sí solas con las cifras: 500 expositores, cien mil títulos, 5.200 compradores nacionales, 605 internacionales, 8.500 millones de pesos en ventas al detal en los trece días de feria y cerca de 500 eventos culturales y académicos.
"La Feria del Libro de Bogotá, en materia de exhibición, cubre 17.000 metros cuadrados. Eso explica la necesidad de adecuar la totalidad de los pabellones del recinto ferial para su realización.
Adicionalmente, muchos de los eventos e invitados son financiados en conjunto por la organización y la Cámara del Libro. Si sumamos ambos componentes, podríamos hablar que esta feria tiene un costo de unos 2.000 millones de pesos", comenta Andrés López Valderrama, director de Corferias.
Por su parte, Moisés Melo, presidente de la Cámara Colombiana del Libro, destaca cómo la dinámica que ha alcanzado el sector editorial en los últimos años, que genera más de 15.000 empleos, ha sido un polo importante de desarrollo. "Colombia es, junto con España, el único país de habla española que exporta más libros de los que importa".
"El año pasado fue uno de los años más brillantes. Colombia exportó 187,7 millones de dólares e importó 61,5 millones de dólares, es decir que tuvimos un superávit de 126,2 millones", agrega el directivo.
A estos resultados se une el desempeño de la industria a nivel nacional, que se acercó en el 2006 al billón de pesos. Según Melo, el total de las ventas en el país (lo que vale el mercado colombiano) fue superior a los 947.000 millones de pesos, de los cuales 594 millones de pesos corresponden a producción nacional.
"Esto refleja la consolidación de la industria en Colombia, que ratifica a su vez el valor de las campañas de promoción de lectura como la del Día del Libro (el próximo 23 de abril), que busca que los colombianos regalen un libro. Una campaña de estas sin libros no se podría hacer", indica Moises Melo, al referirse al evento ferial.
Para este año, el Director de Corferias destacó que se espera superar la meta de los 23 millones de dólares que se generaron en negocios profesionales el año pasado durante la Feria, gracias al apoyo de la Cámara de Comercio de Bogotá y Proexport.
Huyendo del aguacero
Además, con miras a lograr una mayor internacionalización del evento, sus organizadores anunciaron que esta será la última vez que la Feria del Libro de Bogotá se inicie el 23 de abril (Día del Idioma) como se hizo en los últimos 21 años. A partir del próximo año, el evento se realizará en el mes de agosto.
López Valderrama explicó que son dos las razones principales para haber tomado esta decisión: insertar la Feria del Libro en los circuitos internacionales y realizarla en un mes que no tenga la alta posibilidad de lluvias que normalmente presenta abril.
"En este momento la Feria del Libro de Bogotá está compitiendo con otros escenarios editoriales a nivel mundial que a veces nos limitan la capacidad de convocatoria de más expositores y editores extranjeros, y al mismo tiempo nos permite garantizar la presencia de más compradores internacionales".
La gran fiesta de los libros Pero paralelo a todo el panorama económico, la Feria se ha convertido también en uno de los mayores promotores culturales del país y en ella se dan cita escritores, editores, libreros, agentes, ciudadanos de todas partes del país, así como jóvenes y niños.
Invitado de honor
Con motivo de los cien años de las relaciones de Colombia con Japón, este país (invitado de honor de la Feria) ha preparado una amplia programación que incluye, entre otros, la presencia de las escritoras Keiko Kasza y su compatriota Satoshi Kitamura.
Entre las 500 actividades culturales de la programación de la feria, se destacan el octavo Congreso Nacional de Lectura, el segundo Congreso Iberoamericano de Libreros, el Encuentro de Editores y Agentes Literarios, el encuentro Los Nuevos Cronistas de Indias y el Encuentro Internacional de Escritores Bogotá Capital Mundial del Libro.
Además, vienen unos personajes muy importantes como el estadounidense Jason Epstein, uno de los editores y libreros más reconocidos del mundo; el escritor español Juan José Millás (Premio Planeta 2007), el historiador Thomas Cahill, uno de los mayores conocedores en el tema de religiones.