México, Brasil y China son los responsables del déficit del comercio exterior colombiano

Abril 17 de 2008 -
El año pasado, por ejemplo, el saldo negativo con México fue de US$ 2.451 millones; con Brasil fue de US$1.779 millones, y con China, en el otro extremo del mundo, fue de US$ 2.237 millones.

El déficit consolidado fue de 824 millones de dólares.

Aunque en enero pasado el país registró un superávit de 95,4 millones de dólares, mantuvo los déficits con México (168,2 millones) y Brasil (161,3 millones), que estuvieron individualmente por debajo de China (229,5 millones).

Las cuantías de las exportaciones colombianas a estos los dos socios comerciales del hemisferio son para llorar: ni siquiera alcanzaron a 1.000 millones de dólares en el 2007, una cifra elevada respecto a la de un año antes.

¿Por qué a los empresarios colombianos se les dificulta llegar a esos dos mercados, los más grandes de Latinoamérica y que están 'a la vuelta de la esquina' en comparación con China o con algunos europeos?

Una primera respuesta proviene del presidente de Analdex (gremio de los exportadores), Javier Díaz: en general, Brasil es un mercado desconocido para los colombianos y existe la idea de que sus producciones son similares. Esto, a diferencia de lo que ocurre con Venezuela, por ejemplo, cuya economía es complementaria con la de Colombia.

Además, el mercado brasileño goza de una alta protección para su industria nacional que complica el ingreso de productos colombianos.

Si bien los aranceles no son el gran obstáculo, sí lo son los impuestos internos que, como señala Díaz, enredan las operaciones de comercio y, en muchos casos, duplican el costo de las ventas quitándoles competitividad a las exportaciones colombianas. "Estos costos ocultos son proteccionistas", manifestó el directivo gremial.

El ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata, dijo que una barrera de acceso a ese mercado de más de 180 millones de habitantes es el idioma (el portugués), pues les dificulta a los empresarios colombianos establecer una relación cercana con sus colegas brasileños.

De acuerdo con el funcionario, también se presentan inconvenientes con los procedimientos aduaneros en Brasil, los cuales, en algunos casos, surgen por desconocimiento de los empresarios colombianos, tal como lo comentó Javier Díaz.

Esto, agregó Plata, no deja de ser una dificultad para culminar operaciones comerciales.

Un aspecto que puede desanimar a los exportadores son las muchas condiciones que exigen en Brasil para hacer el recobro de un crédito, según lo dicho por Juan Pablo Luque, presidente de Segurexpo, firma que ampara los créditos de exportación y que se encarga de su recuperación cuando el comprador no le cumple al proveedor.

Financiación con proveedores

De acuerdo con la experiencia y con investigaciones de Segurexpo, el empresariado mexicano tiende a financiarse con los proveedores, lo que puede desestimular una mayor presencia colombiana en ese mercado.

A esto se agrega que cuando hay necesidad de hacer recobros de cartera esta gestión se hace difícil, señaló Juan Pablo Luque.

El Ministerio de Comercio, a su vez, observa que con frecuencia se presentan inconvenientes con la clasificación arancelaria de las mercancías, pero agregó que con México se acordó que prevalecerá la clasificación del país importador.

Javier Díaz destaca que un motivo de quejas frecuentes de sus agremiados tiene que ver con las normas de origen de las mercancías, que en México son particularmente exigentes y que en casos como las confecciones en la práctica bloquean el comercio que eventualmente pudiera beneficiarse de acuerdos de desgravación arancelaria.

La normatividad mexicana impone que todas las materias primas que intervienen en la producción de un bien sean originarias, en este caso, de Colombia.

Hay conversaciones tendientes a permitir, o por lo menos flexibilizar, la llamada acumulación de origen, es decir, aceptar como locales materias primas producidas en países con los cuales México tenga acuerdos de libre comercio y así gozar de las gabelas arancelarias.

También está sobre la mesa el tema de la inclusión de productos agrícolas y agroindustriales (actividades que no fueron cobijadas en el acuerdo del G-3), como carnes, lácteos y otros, en los cuales hay interés exportador de Colombia e interés mexicano de recibirlos.

Con México se presenta una situación similar a la de Brasil que no favorece mucho a Colombia: sus aparatos productivos son parecidos con la ventaja de que, por el tamaño del mercado, gozan de economías de escala y son autosuficientes en muchos de los productos de exportación colombianos, según la observación de Proexport.

Problemas en el transporte

El transporte de las mercancías siempre ha sido un factor crucial en las operaciones de comercio exterior. Para Brasil, de acuerdo con las quejas recibidas por Javier Díaz, se presentan problemas porque no es fácil conseguir cupos en los barcos que viajan a puertos cariocas.

Las rutas de transporte para el sur brasileño, comentó Luis Guillermo Plata, son cubiertas a través de Río de Janeiro y Sao Paulo, pero para el norte la oferta es menor, lo cual puede incidir en los costos de las mercancías porque estas tienen que llegar primero a Sao Paulo.

A lo anterior se agrega el aumento en las tarifas de transporte derivado del incremento en los precios internacionales del petróleo.

Sin embargo, el Ministro de Comercio considera que en la medida en que los flujos comerciales se vayan incrementando, se vuelven más atractivas las condiciones para que los transportadores abran nuevas rutas y frecuencias.

No obstante, Plata enfatiza en que bajo las condiciones actuales, en la medida en que el exportador colombiano haga una buena planeación logística podrá cumplir con sus compromisos comerciales a costos favorables.

Para México no hay problemas en el desplazamiento de los productos (hay buen cubrimiento de rutas marítimas y aéreas) "a precios muy competitivos", manifestó Plata.

Comunicación aduanera

Los procedimientos aduaneros en Brasil, que de alguna manera entorpecen el poco flujo comercial de productos colombianos, son objeto en este momento de la negociación de un acuerdo de cooperación que permita establecer una rápida comunicación entre las aduanas de los dos países con el fin de solucionar los inconvenientes que surjan en las operaciones comerciales bilaterales.

Adicionalmente, y dada la importancia que tanto el Ministerio de Comercio como Proexport le conceden a las relaciones con el gigantesco vecino, se han hecho y se seguirán haciendo conferencias a los exportadores colombianos sobre los trámites aduaneros en Brasil y sobre cómo exportar a este país.

Un escenario propicio para esas charlas son las macrorruedas de negocios organizadas por Proexport y el gobierno brasileño.

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