Aún no hay datos de lo sucedido en el inmediato pasado con la producción, el empleo y las ventas externas, pero en Analdex, gremio de los exportadores, "desde marzo comenzaron a recibir muchas quejas porque el mercado doméstico fue muy malo en febrero, a lo cual se le suma la revaluación del peso", se lamentó su presidente, Javier Díaz.
El acentuarse la revaluación, se ha venido dando un ajuste en el empleo, pues su costo medido en dólares ha venido en aumento.
El salario mínimo en dólares ha crecido 77 por ciento desde 1999, según las estimaciones del presidente de Fenalco, Guillermo Botero, quien confiesa que tiene "una visión catastrófica" de la apreciación del peso.
Por ese fenómeno cambiario hay industriales que están dejando la actividad productiva para dedicarse a la comercialización, aseguró Díaz, quien agregó que en las confecciones se ha licenciado personal en todo el país.
Esa afirmación la comparte un empresario del sector radicado en Bogotá, que por la revaluación y los problemas en el mercado venezolano ha reducido la nómina en 50 trabajadores, el 25 por ciento del total.
Esa situación contrasta con los alentadores indicadores laborales de principios de año: en la capital colombiana en el trimestre diciembre-febrero la población ocupada reportada por el Dane aumentó en 105.000, con un incremento de 35.000 en los enganchados por el sector privado al tiempo que los trabajadores por cuenta propia (rebusque e informalidad) bajaron en 18.000, frente a los registros de 12 meses atrás.
Según la encuesta manufacturera de enero para todo el país, el empleo del sector aumentó 3,07 por ciento respecto al mismo mes del 2007, mientras que este indicador subió 6,41 por ciento en el comercio al por menor en el mismo período.
Las exportaciones del primer mes del año aumentaron un espectacular 55,2 por ciento en valor, principalmente por el repunte de los precios de productos básicos y materias primas, pero en volumen fue de apenas un lánguido 2,7 por ciento.
Simultáneamente, para desdicha de los exportadores, la tasa de cambio continuaba su hundimiento y, para angustia de los
empresarios en general, la junta directiva del Banco de la República mantenía su política de incrementos en la tasa de interés.
No es de extrañar que en la Encuesta de Opinión de la Andi y otros gremios industriales de enero los empresarios consultados perciben que el principal obstáculo para el desarrollo normal de su actividad es la tasa de cambio.
La revaluación, recuerda el presidente de Acopi, Norman Correa, tiene un doble efecto perverso: "nos vuelve un país costoso para los extranjeros y estimula las importaciones que llegan a competir con la producción nacional. El resultado es la pérdida de empleos".
Y claro que la nómina se ha reducido en confecciones, calzado, artes gráficas, entre otras actividades intensivas en mano de obra, dice Correa. Todavía no hay información disponible sobre caída del empleo, pero se sabe que las primeras que sufren son las famiempresas con 5-6 trabajadores que actúan como satélites productivos de firmas mayores.
"La situación por la revaluación del peso es dramática -insiste Guillermo Botero-. Hay que prender todas las alarmas y trabajar en el diseño de un esquema para emplear a los actuales y futuros desocupados. El nuevo tiene que ser un modelo que privilegie el empleo".
¿Y el Gobierno? El mensaje que han enviado las autoridades, señala el presidente de Fenalco, es que no pueden hacer nada frente un fenómeno que, como la devaluación del dólar, es mundial, posición que no comparte el directivo.
En general, las miradas de empresarios, expertos y gremios apuntan a una reducción significativa del gasto público, cuyo aumento de más de 16 por ciento para el 2009, por lo menos el que contempla un primer borrador del presupuesto, llevó al presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas, a pedirle al Gobierno que anuncie "recortes serios del gasto", porque el incremento mencionado tendría que financiarse con créditos en pesos o en dólares, y esto presionará aún más la tasa de cambio.
Sustitución de mano de obra
Al abaratarse las importaciones por la revaluación, hay quienes consideran que los menores costos de producción en algunas empresas podrían conducir a la creación de empleo.Sin embargo, como lo han advertido diferentes expertos, la caída del dólar más que generar puestos de trabajo lo que está impulsando es una modernización y equipamento empresarial, que junto con las gabelas tributarias para la inversión han llevado a la sustitución de mano de obra y a mejorar la eficiencia y productividad laboral.