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La demócrata presidenta de la Cámara de Representantes se manifestó contraria a esa posibilidad, este jueves, en una rueda de prensa, en Washington.
"No lo aconsejo", respondió Pelosi a los periodistas, al ser consultada sobre la posibilidad de que el presidente decida enviar el acuerdo al Congreso la próxima semana, a pesar de no tener la garantía de lograr los votos suficientes para su ratificación.
Pelosi dijo que "no había sido informada por el Gobierno" de que el presidente intentaría forzar la aprobación del TLC, después de que el columnista conservador Robert Novak, con buenas fuentes en la administración, asegurara que Bush enviaría el acuerdo la próxima semana.
El presidente estadounidense participa actualmente en la cumbre de la OTAN en Bucarest. El lunes, antes de iniciar su gira europea, volvió a llamar al Congreso, controlado por la oposición demócrata, a aprobar el tratado con el mayor aliado de Estados Unidos en América Latina.
El Congreso estadounidense bloqueó el TLC mientras el gobierno colombiano no logre mayores resultados en la protección de sindicalistas y en las investigaciones de vínculos de autoridades y legisladores con paramilitares de extrema derecha.
El próximo martes sería presentado TLC con Colombia
La Casa Blanca le apunta a ese día porque se trata del último que garantizaría los 90 días hábiles de debate legislativo que prevé la ley de 'Fast Track'.Es decir, si no se presenta el martes 8 de abril, los noventa días se extenderían hasta agosto, mes en que no habrá Congreso pues se encuentra en receso.
Y si bien los legisladores regresan en septiembre para un mes más de actividades, nadie cree que sea posible la aprobación del Tratado en esas fechas ya que se trata del último tramo antes de las elecciones legislativas y presidenciales previstas para el 4 de noviembre.
La idea de la administración es poner a correr el reloj para que el Congreso tenga que decidir y no pueda decir, como excusa, que el tiempo se agotó.
En la práctica, el acuerdo no requiere de 90 días para ser aprobado pues el Congreso, de existir la voluntad, podría moverlo en una semana: un día en la Comisión de Medios y Arbitrios, luego otro para el debate en la plenaria, y de allí al Senado para su trámite en la Comisión de Finanzas y el pleno.
Por la tanto, cree la administración, la presentación del Tratado el martes deja tiempo suficiente para que sigan negociando, pero lo pone un límite final a las discusiones.
Sin embargo, las negociaciones continuaban para tratar de llegar a un arreglo que permita introducir el tratado con algún grado de apoyo demócrata.
Los demócratas, en principio, buscan que la Casa Blanca y los republicanos apoyen un proyecto de ley para extender y ampliar el programa de asistencia para los trabajadores que pierden sus empleos por causa del comercio (o TAA, Trade Adjustment Assitance).
Incluso, algunos han sumado otras exigencias, como un segundo paquete de estímulo económico.
La Casa Blanca se ha mostrado dispuesta a negociar lo primero pero se opone, al igual que los republicanos, a que el TAA cobije a los trabajadores del sector de servicios.
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