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Prometió "profundizar la lucha por preservar una prensa libre, independiente y digna, en una época llena de viejos peligros y nuevos desafíos para el periodismo en el continente americano".
El acto de traspaso de mando de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que reúne a más de 1.300 periódicos y revistas del continente, tuvo lugar en la Casa de Correos de Madrid, donde culminó la 64ª Asamblea General de esa institución, que por segunda vez en su historia sesionó por fuera del Hemisferio Occidental.
Santos Calderón, director del diario EL TIEMPO, de Colombia, presidirá durante el próximo año la más antigua agremiación de libertad de prensa de América y sucede en el cargo a Earl Maucker, editor ejecutivo de 'The Sun Sentinel', de Florida.
La asamblea de la SIP fue inaugurada el sábado por el rey Juan Carlos y por el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, y la cena de clausura fue ofrecida el martes por la Presidenta del Gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid, Esperanza Aguirre, quien precedió a Santos en el uso de la palabra.
En su discurso de aceptación, el nuevo presidente hizo un emotivo recuento de los duros años padecidos por el periodismo colombiano durante la época del narcoterrorismo y recordó la importancia de la solidaridad recibida por parte de la SIP en ese entonces.
Santos Calderón dijo que "Colombia dejó de ser el país más peligroso para el oficio", pero que "el narcotráfico sigue matando con la misma saña y crueldad" y se refirió a la situación que en ese sentido vive hoy México, país al cual prometió dedicarle "especial cuidado y atención" durante su presidencia.
En apartes de su intervención, el presidente de la SIP dijo:
"El asesinato de Guillermo Cano, en diciembre del 86, marcó un punto de quiebre y la primera respuesta colectiva de los medios contra la arrogancia criminal de quienes pretendían imponer la peor de las dictaduras: la del miedo, el silencio y la corrupción. A los dos días de ese asesinato, en una protesta periodística sin precedentes, Colombia entera se quedó durante 24 horas sin prensa, radio ni televisión. Un silencio voluntario y cargado de significado. Para que la sociedad colombiana entendiera lo que representaba la eliminación de sus voceros más honestos (...)".
"Mientras el crimen contra periodistas no tenga castigo, no se podrá garantizar una verdadera libertad de prensa. La impunidad alimenta y perpetúa la violencia contra nuestro oficio. Hemos logrado avances significativos en nuestra campaña por erradicarla y me encargaré de redoblar esfuerzos en esta dirección. Porque no estamos dispuestos a permitir que la muerte de un periodista sea en vano (...)".
"Hoy tenemos que lidiar con nuevas formas de la intolerancia. Más sutiles, menos burdas que las dictaduras de antaño, pero no menos preocupantes como signo de la incapacidad de muchos gobernantes democráticamente elegidos para aceptar que el pluralismo de opinión y el derecho a la crítica son pilares esenciales de esa democracia que los llevó al poder (...)".
"Tenemos que esforzarmos más para que los jóvenes de hoy -nuestros hijos o nietos cibernéticos, que se ufanan de no manipular el papel, entiendan el valor de esa libertad por la que hemos luchado 60 años. Que no se relaciona primordialmente con la de "prensa", sino con la de información y expresión en el más universal de los sentidos. Concientizarlos más sobre el significado de esta libertad y la necesidad de defenderla, actualizarla y nunca darla por sentada, debe ser elemento importante de la estrategia futura de la SIP", anotó Santos Calderón.
Son 44 años de oficio
Desde su ingreso a EL TIEMPO en 1964, como redactor universitario, hasta su nombramiento como Director en 1999, Enrique Santos Calderón ha sido durante más de cuatro décadas un periodista de dedicación exclusiva.
Fundador de la Página Universitaria con Daniel Samper; redactor general; responsable de la redacción nocturna, jefe de Internacionales, coordinador de Redacción; corresponsal extranjero; columnista, editor dominical, subdirector y, hace nueve años, director, Santos ha ocupado los más diversos cargos dentro de este diario.
Y también fuera de él. En 1975 fundó con Gabriel García Márquez y un grupo de periodistas de izquierda el semanario de oposición Alternativa, revista que dirigió hasta su último número en 1980.
Escribió durante más de 25 años, hasta su nombramiento como director de EL TIEMPO, la columna 'Contraescape', que ha dicho piensa revivir, y que lo convirtió en uno de los comentaristas más leídos e influyentes del país.
Ganó en tres ocasiones (1983, 1985 y 1988) el Premio Nacional de Periodismo y ha recibido el premio a 'Vida y Obra', del Círculo de Periodistas de Bogotá (2007), y del Simón Bolívar (1987). En 1985 obtuvo el Premio Internacional de "Periodismo Rey de España", lanzado ese año, por una serie de crónicas sobre la Nicaragua sandinista.
El nuevo presidente de la SIP se vinculó en 1987 a esa organización, donde fue vocero de Libertad de Prensa para Colombia durante 15 años; director del proyecto de Periodistas en Riesgo de 2001 a 2003 y presidente de la Comisión Contra la Impunidad (2004 - 2006).
Después de dos años en la vicepresidencia, Santos ascendió el martes al más alto cargo de esa organización hemisférica.
Cuatro amenazas a la prensa
Al cierre de su asamblea número 64, la SIP definió ayer las cuatro principales amenazas a la prensa en la región: 1. La violencia física contra los periodistas; 2. El deterioro de las relaciones entre los Gobiernos y la prensa en ciertos países; 3. El uso de fondos públicos para ejercer presión sobre la labor periodística; y 4. Las leyes de acceso a la información pública.
Cinco países preocupan en particular a la SIP en materia de ataques gubernamentales contra periodistas y medios: Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Argentina.
Enrique Santos, nuevo presidente de la SIP, calificó de "muy preocupante" la "actitud de hostilidad, de intolerancia, de hostigamiento de los medios de comunicación independientes en Venezuela".
Vea texto completo del discurso de Enrique Santos en: www.eltiempo.com
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