Así lo revela un estudio finlandés publicado en la revista Occupational and Environmental Medicine. Las conclusiones se basaron en los exámenes hechos a 3.347 empleados de edades entre 30 y 64 años.
Los autores de la investigación comprobaron que, de las personas que examinaron, las que percibían en su trabajo un ambiente con poca colaboración y dominado por prejuicios y discusiones tenían un 60 por ciento más de probabilidades de tener síntomas de depresión y un 50 por ciento más de estar tomando antidepresivos.
A cada uno de los empleados se le preguntó su opinión sobre su lugar de trabajo, incluyendo cuestiones concretas como la existencia o no de espíritu de equipo, la calidad de la comunicación y el grado de exigencias y control sobre sus tareas.
Se les pidió que calificaran el ambiente laboral de acuerdo con cuatro descripciones, según primaba la motivación y apoyo a nuevas ideas; si era un entorno prejuiciado y conservador; fácil y relajado o desagradable y con discusiones. Posteriormente se observaron los diagnósticos de depresión, ansiedad y abuso del alcohol, y se obtuvieron de un registro nacional las recetas de antidepresivos durante tres años.
Los autores señalan que la depresión y la ansiedad son males comunes entre trabajadores y justifican un alto porcentaje de las bajas laborales.
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