El dueño del comercio, Imran Ahmed, de 27 años, no podía creérselo cuando leyó la sorprendente misiva. Con "Queridos señores, escribo esta carta para enmendar algo que hice en el pasado", empieza.
El ladrón recuerda que sustrajo 400 cigarrillos de la tienda y subraya que adjunta 100 libras como indemnización por ese delito.
"En aquella época consumía muchas drogas y mi vida era un lío. Ahora ya no tomo ninguna y me esfuerzo por llevar una vida decente y honesta".
En unas conmovedoras líneas, el antiguo ladrón explica que, como parte de su recuperación, intenta corregir los errores cometidos antaño: "Lamento -concluye- el daño que le causé en el pasado y sinceramente le presento mis disculpas".
Ahmed comentó que el cambio de actitud del enigmático remitente es algo muy bueno y adelantó que donará las 100 libras a una organización benéfica de lucha contra las drogas.
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