Zvi Kanor crear con el inventor Yoav Ben-David un mecanismo pequeño y atractivo que ya está a disposición del público por unos 130 shekels (25 euros ó 34 dólares).
El ingenioso artefacto, bautizado 'Easy-2-Pick' (fácil de recoger), consiste en dos aparatos con células foto-eléctricas: un receptor en forma de llavero y un emisor que se une a la maleta e imita las tarjetas cuadrangulares con los datos personales del pasajero.
Cuando el equipaje se acerca a unos 15 metros del receptor, este suena, vibra y se ilumina a la vez para indicar el fin de la espera, sin empujones para coger sitio ni riesgos de equivocación.
El ingenio incluye dos emisores para otras tantas maletas. Kanor y Ben-David tuvieron que crear un algoritmo especial para que el emisor active solo sus correspondientes receptores, de forma que la sala de recogida de equipajes no se convierta en una sinfonía de pitidos y luces en el caso de que el invento se popularice.
"Nos llevó dos años poner a punto el sistema para asegurarnos que el cliente no recibiría alertas ajenas. Las posibilidades de recibir un falso aviso es de una entre un millón", se jacta Kanor.
Además, la frecuencia de emisión se mantiene en niveles bajos para evitar interferencias con los sistemas de seguridad de los aeropuertos.
Los promotores del invento solo han querido hasta ahora comercializar unos miles de unidades en el aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv para ver la respuesta inicial de los consumidores. Convencidos de su potencial, Kanor y Ben-David quieren aumentar su distribución a partir de este otoño.
La tecnología que emplea podría dar respuesta a otros problemas cotidianos, como la vigilancia parental de sus hijos pequeños en playas y centros comerciales o la de ancianos por el personal de residencias geriátricas, cree Kanor.
Israel ha introducido en el mercado otras máquinas destinadas a aeropuertos, de alta tecnología de seguridad, en la que es un país puntero.
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