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El problema es que estas moléculas pueden dañar las células y se relacionan con la aparición de enfermedades cardiovasculares, cáncer y otros problemas.
Y si a eso se suma el consumo de alimentos prefabricados, enlatados, preservantes, conservantes, mucho peor pues de ahí vienen alteraciones en el colon y en ladigestión.
Para contrarrestar esos efectos los expertos recomiendan tener una dieta rica en antioxidantes, los cuales evitan el envejecimiento rápido, el deterioro de los órganos y las enfermedades degenerativas.
Según la nutricionista Mireya Delgadillo, está demostrado científicamente que algunos alimentos influyen en la prevención de enfermedades y en mejorar la calidad de vida de las personas. Lo que muchas veces se desconoce es que reducir el riesgo de padecer alguna enfermedad es más sencillo de lo que parece si se lleva una dieta saludable.
Los antioxidantes son sustancias que tienen la capacidad de disminuir o bloquear la oxidación de las células, causada por los radicales libres y su efecto dañino sobre el organismo.
También es conocido su poder para retardar el proceso de envejecimiento y la descomposición de células, pues su acción combate la degeneración y muerte de las células que provocan los radicales libres.
Se pueden encontrar en muchos alimentos, especialmente en vegetales como: calabaza, tomate, pepino, zanahoria y en frutas como manzana, fresa, melón, mango, kiwi, y en todas las frutas cítricas. Así mismo, en el té verde. Este último está compuesto por un alto nivel de sustancias llamadas polifenoles, que tienen propiedades antioxidantes, anti cancerígenasy antibióticas.
La Universidad de Case Western Reserve en Estados Unidos, comprobó que los polifenoles, junto con los bioflavonoides y las vitaminas A, C y E protegen la piel de las personas expuestas a rayos ultravioleta. El daño de la dermis y la epidermis es menor cuanto mayor es la dosis aplicada, lo que permitía concluir a los científicos que este compuesto en el té verde podría ser usado como una posible estrategia para reducir el riesgo de cáncer de piel inducido por el sol.
Dieta es clave
El ritmo laboral de hoy hace que la alimentación no sea la más adecuada, según la nutricionista Mireya Delgadillo, pero tampoco es como para levantarse y no desayunar, pasar con un café hasta el almuerzo con una hamburguesa.
El desayuno es la comida más importante del día: debe incluir huevo, queso, leche descremada o productos derivados, pan o cereal y una fruta. Cada tres horas hay que comer algo: fruta, queso o un yogur y una galleta integral.
En el almuerzo, lo ideal es incluir una proteina animal (pollo, pescado, carne que contienen complejo B), con ensalada o verduras lo más crudas posible, más un alimento energético como arroz, yuca, platáno. Y en la noche una comida suave.
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