Publicidad

Portafolio.com.co

EL PORTAL DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Recordar clave

Por favor, escriba la dirección de correo electrónico con la cual se registró.



Patrocinado por:
  • Opine
  • Imprimir
  • Enviar
  • Tamaño del texto

Anterior 3 de 4 en Ciencia y TecnologíaSiguiente

La andropausia es tratable y sus síntomas no tienen por qué ser un dolor de cabeza, afirman expertos

También conocida como 'sindrome de Adam', produce en parte de los hombres maduros disminución de erecciones nocturnas, descenso en la calidad de la erección y agotamiento, entre otros.

"La andropausia masculina o Síndrome de Adam es un proceso natural evolutivo de la vida del hombre que consiste en la disminución de la testosterona, la principal hormona de la actividad sexual, afectando también su entorno emocional. Su causa frecuente puede ser primaria por alteración en los testículos, o secundaria por alteración en el eje hipotálamo hipófisis", afirma el médico cirujano Juan Saab, diplomado en medicina estética y miembro de las Sociedades Colombiana y Mexicana de Medicina Antienvejecimiento.

Al respecto, el andrólogo Fernando Vásquez sostiene que la deficiencia de andrógenos está relacionada con la formación de músculo, el deseo sexual, el volumen de semen, la cantidad de glóbulos rojos y el colesterol.

La mejor forma de saberlo es medir los niveles de testosterona en sangre para saber si el hombre en realidad la requiere para revertir la sintomatología. "No se trata de darle testosterona a un hombre con el nivel bajo de líbido porque en ese caso no funciona".

También hay que descartar cáncer testicular y de próstata y verificar si el hígado está bien, antes de someter a un paciente a tratamiento.

En Colombia, ya los hombres afectados por los síntomas de la andropausia tiene posibilidades de tratamiento para mejorar esta condición inevitable que termina por deteriorar la calidad de vida.

Según el experto Juan Saab "existen dos tratamientos muy efectivos, el primero es a través de la aplicación de un gel con hormona de testosterona que se pone sobre la piel y se libera lentamente durante 24 horas, y la segunda alternativa es la inyección intramuscular a base de testosterona, que se debe aplicar cada tres meses".

No todos los hombres sufren del síndrome de Adam, pero quienes lo padecen deben lidiar con síntomas como la disminución en las erecciones nocturnas, descenso en la calidad de la erección, cansancio físico o intelectual, alteración en el estado anímico con tendencia a la depresión y al mal humor.

También se presenta disminución de la masa muscular y en la fuerza, la pérdida de la densidad de los huesos con aumento del riesgo de osteoporosis, el incremento de la grasa visceral con obesidad abdominal y el aumento en el tamaño de la próstata, que obliga a ir varias veces al baño.

Lo peor de todo es que son síntomas que aparecen con la edad, en los mayores de 45 años, como consecuencia de la deficiencia de andrógenos.

Pero, si bien es cierto que con la edad todo hombre tiene una disminución en sus niveles de testosterona, no existe manera de predecir quién sufrirá los síntomas lo suficientemente severos como para buscar ayuda profesional.

Tampoco es predecible saber a qué edad aparecerán. Eso sin contar con que pueden ser diferentes en cada hombre.

Tratamientos solo para calmar los síntomas

Los tratamientos con testosterona vienen en distintas presentaciones, según el andrólogo Fernando Vásquez.
Hay testosterona natural, que es químicamente igual a la que produce el testículo. Viene en forma de gel y se reabsorbe por la piel.

En cambio las formas de testosterona creadas en laboratorio incluyen los medicamentos por vía oral o inyectables, que mantienen las concentraciones normales de la hormona.

"Lo que sucede es que la inyección es una alternativa más cómoda, porque sus efectos se prolongan por más tiempo y no es lo mismo aplicarse una inyección cada tres meses que tomar una pastilla a diario", dice el andrólogo.

Son medicamentos que generalmente se toman de por vida o mientras los síntomas persistan, "pero deben consumirse bajo vigilancia médica, pues hay que cuidar los huesos, el hígado, el colesterol y estar atentos ante la aparición de cáncer, una enfermedad que suele despertarse a esa edad", recomienda Vásquez.

Anuncios Google