EL PORTAL DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
Sin embargo, algunos productos alimenticios pueden tener efectos benéficos en los órganos sexuales, así como en el resto del organismo.
Los conocidos 'afrodisiacos', una serie de alimentos que, para ciertas personas, hacen parte de una supuesta dieta para el sexo efectivo, se encuentran una serie de nutrientes, enzimas, vitaminas y antioxidantes, ocultos en alimentos como el tomate, el salmón, las nueces, las espinacas, el ajo, las uvas rojas y el ya tradicional chocolate.
No obstante, los efectos reales de estas sustancias van más allá del juego erótico o de la creencia popular.
Algunos alimentos ricos en proteínas, como las legumbres, la avena, las nueces y pescados como el mero, bacalao y salmón contienen L-arginina, el llamado aminoácido de la potencia, pues libera óxido nítrico, "y este es el primer neurotransmisor o sustancia básica encargada de iniciar los procesos sexuales, tanto en el cerebro, como en los órganos genitales masculinos y femeninos", explica el sexólogo Alonso Acuña.
El óxido nítrico inicia el proceso vasodilatador de los cuerpos cavernosos del pene y del clítoris, lo cual es necesario para sentir excitación.
Pero, de acuerdo con el especialista, "este es un proceso a largo plazo, es decir, una especie de cheque posdatado, pues si se sigue un estilo de vida con este tipo de alimentos, se conservan los tejidos de los órganos genitales, los cuales funcionarán mejor, pero si hay constancia".
¿Sexualidad oxidada?
Por su parte, espinacas, ajo, uvas rojas, remolacha y tomate, contienen vitaminas C y E que ayudan al mantenimiento celular, pues eliminan los radicales libres que oxidan el organismo y deterioran la función de varios órganos, entre ellos los sexuales.
De hecho, entre los alimentos antioxidantes, el chocolate es el principal aliado de la sexualidad. Por su contenido de flavonoides que optimizan la función cardiovascular, relajan la musculatura y dilatan los vasos sanguíneos.
Y es que, los efectos reales de los alimentos que prometen mejorar el desempeño sexual o lograr orgasmos con facilidad, son simplemente beneficios a nivel cardiovascular.
Un corazón sano bombea mejor la sangre; esta fluirá más fácil a través de venas y arterias limpias, lo que supone una intensificación de las sensaciones.
Por ello, los expertos sugieren seguir estilos de vida que no solo incluyan alimentos, sino todos los hábitos que mejoren el sistema cardiovascular. De este modo se favorece el funcionamiento genital, pues los órganos sexuales del hombre, principalmente, dependen del buen estado del aparato circulatorio.
Para Acuña, "los antioxidantes prolongan la calidad de vida sexual. El chocolate favorece la acción de la feniletilamina y otros neurotransmisores relacionados con la respuesta sexual inmediata, pero no se puede esperar que al ser ingerido un trozo de cualquier clase de chocolate, de inmediato, la persona quede en éxtasis sexual, pues se metaboliza y elimina muy rápidamente, incluso antes de que actúe.
Los científicos han demostrado que, en realidad, no aumenta ni la excitación, ni el orgasmo".
Del mismo modo, se han realizado numerosos estudios que indican que, a ciencia cierta, los flavonoides presentes en el cacao son útiles para manejar algunos síntomas menopáusicos como los calores, pero su acción hormonal para favorecer la lubricación vaginal es muy discutida.
Ya sean vitaminas, antioxidantes u oligoelementos, "todos favorecen una vida sana, y pueden llegar al cuerpo a través de la alimentación, entre otros procesos.
No hay que romper mitos, simplemente ciertos alimentos pueden servir como coadyuvantes, pero no son determinantes para gozar de buena sexualidad.
Si, por ejemplo, las ostras o el borojó fueran tan poderosos, novaldrían lo que valen en el mercado", sugiere el psiquiatra sexólogo Carlos Pol Bravo.
No solo hay que tentar al paladar
Pol Bravo asegura que la piel es el órgano sexual más importante, pues las caricias potencian el deseo y la excitación.
"Hay que retomar la caricia, pero sobre todo, saber hacerlo y acudir a ayudas, por ejemplo, los aceites que facilitan la caricia, humectan la piel y le dan cierto calor. De este modo, habrá más sensibilidad".
Los expertos aseguran que en la cama sucede lo mismo que en la mesa: todo entra por los ojos. De ahí la necesidad de alimentar, también la visión.
"El único afrodisíaco -sugiere el psiquiatra- es la imaginación, combinada con sensualidad y complicidad. El resto son sucedáneos".
"Existen muchas ayudas sexuales, en especial de tipo visual y táctil, además de las relaciones orales que pueden ser muy placenteras.
Algunas mujeres pueden tener orgasmos sin necesidad de que haya una relación sexual. Esto se logra a través de fantasías y elaboraciones sensuales, pero requieren disposición y tratamiento especial", explica el sexólogo Alonso Acuña.
PUBLICIDAD