Este método de planificación familiar definitivo o anticonceptivo tiene por objetivo interrumpir el conducto deferente por donde viajan los espermatozoides desde los testículos.
"En esta cirugía uno liga solo los conductos deferentes, no se ligan arterias ni venas, por lo tanto no se alteran la producción ni el transporte de hormonas, así que no va a haber ningún cambio en el comportamiento sexual", explica Alejandro Fernández, especialista en urología, con experiencia en salud sexual y reproductiva.
¿En qué consiste?
Cualquier hombre, mayor de 18 años, puede practicarse el procedimiento, e idealmente debe estar de acuerdo con su pareja para utilizar este método.Sin embargo, durante un tiempo prudente, el hombre debe continuar protegiéndose, pues después de realizarse la cirugía, el paciente sigue eyaculando el 97 por ciento del líquido usual.
"El concepto básico es así: en cada relación sexual se eyacula el líquido seminal; este proviene de la vesícula seminal y de la próstata en un 97 por ciento, y de líquido proveniente de los testículos en un 3 por ciento", añade.
Después de la cirugía, toma aproximadamente unos tres meses y casi 25 relaciones sexuales para que se vacíe el conducto deferente.
El urólogo Ignacio Alvira recomienda tener un relativo reposo, no tener relaciones sexuales por una semana y continuar utilizando otro método de planificación familiar por tres meses posteriores al procedimiento, hasta la realización de un examen del semen (espermograma) en el cual se confirme la ausencia de espermatozoides.
Pros y contras
CIRUGÍA. Algunas de sus ventajas es que es un procedimiento rápido, que se realiza con anestesia local, causa poco dolor y leve incapacidad, si se compara con la cirugía de ligadura de trompas en la mujer. "La única posible desventaja es que se trata de un método que, para reversarlo, se requiere de un nuevo procedimiento quirúrgico que es costoso y no lo cubre ningún seguro", asegura Alvira.
Por su parte, Fernández piensa que es positivo "el aporte del hombre en la anticoncepción familiar. Son usualmente hombres con más responsabilidad reproductiva, mas interés en la vida sexual propia y de la pareja y son más juiciosos en sus consultas al urólogo durante su vida".
Una de las desventajas es que no protege contra las Enfermedades de Transmisión Sexual y que quizás los hombres que sufran de dolores testiculares crónicos no se deben hacer esta cirugía porque estos se pueden incrementar.