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Nadie es ajeno al nerviosismo e incertidumbre que la crisis ha generado sobre los inversionistas, reconocen los investigadores de Corredores Asociados.
Mercado de acciones: la perspectiva del inversionista que se encuentra en el mercado de renta variable debe ser a largo plazo.
Para quienes no han entrado al mercado y están analizando la posibilidad de hacerlo, deben tener en cuenta que los múltiplos de las compañías a estos niveles de precio son atractivos en muchos casos, pero es importante enfocarse en aquellas empresas cuyas acciones sean líquidas y cuya perspectiva en el mediano y largo plazo sustente la decisión de compra.
Sin embargo, se deben analizar con cuidado los múltiplos locales a la luz de un inversionista que puede tener acceso a mercados globales.
Los niveles actuales en los que se encuentran los precios de las acciones son una oportunidad de compra, pero es preferible esperar que el mercado se calme para tener un panorama más claro. Comprar en plena volatilidad puede ser una apuesta demasiado arriesgada.
El dólar: la devaluación del peso ha aliviado los resultados de los portafolios en dólares. Aunque es incierto el rumbo del peso, se podrían rebalancear los portafolios de los clientes con inversiones en dólares al pasar de dólares a pesos: no solo venden a una buena tasa de cambio, sino que hay buenos precios (en acciones) y tasas (en renta fija de corto plazo) para invertir localmente.
En inversión, ¿mejor ir a la fija?
La volatilidad lleva a que se dé un efecto de 'vuelo hacia la calidad', donde los inversionistas prefieren refugiarse en activos de menor riesgo. Para la renta fija, esto se traduce en un empinamiento de la curva de rendimientos como consecuencia de un vuelco de los inversionistas a los títulos de corto plazo frente a los de mediano y largo plazo. Las expectativas de inflación, le dan un valor importante a estos títulos, al menos en el curso de los próximos cuatro meses.
Un análisis similar aplica para los títulos de corto plazo diferentes a la deuda pública, y estos son atractivos debido a que varias entidades financieras se están cargando de recursos para poder enfrentar cualquier tempestad. Por estos van a pagar bien a plazos cortos (90 días, 180 días).
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