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EL PORTAL DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
Redacción Salud Aunque el Ministerio de la Protección Social insiste en que la obligación de que todo trabajador cotice a salud y pensiones viene desde la Ley 100 de 1993, miles de independientes, a quienes este mes se les vence el plazo para empezar a hacer esos pagos a través del formato Pila y por medio electrónico, fueron ayer víctimas de desinformación, colas y el tema terminó en desorden y con bloqueo de vías.
La Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (Pila) fue creada por el Gobierno con el ánimo de ponerles remedio a la evasión y elusión de aportes, por parte de empresas y trabajadores independientes.
Este mecanismo consolidó en un solo formato toda la información de aportes a la seguridad social y a la parafiscalidad de los colombianos, de modo tal que es posible saber quiénes no cotizan, quiénes sí y por qué monto y cuáles son los reales beneficiarios del sistema de seguridad social.
Aunque las empresas grandes y los pequeños aportantes no han tenido mayores inconvenientes con Pila “de hecho para ellos ha representado reducción en los costos y menos trámites”, para muchos independientes empieza a ser sinónimo de problemas.
Cerca de un millón de personas, la mayoría de las cuales no solo cotizan con base en el mínimo, sino que, muchos, solo hacían aportes a salud y no a pensiones. La Pila impone el pago de pensiones y salud de manera simultánea, y exige que lo hagan por Internet.
Millón de colombianos, se estima la fuerza laboral independiente que usaría Pila.
1.
EL RÁPIDO CAMBIO.
Los independientes deben contar con computador, acceso a Internet y una cuenta bancaria para poder hacer el pago de manera directa. Para esos colom- bianos, muchos de ellos pobres, la Pila supone un cambio cultural que puede convertirse en una barrera que termine por excluirlos de los beneficios sociales.
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